“Flores tan violentas 18”
Te amo, te amo como a una procesión de un santo bueno.
Te amo bajo el camino alado de mi comarca, como un machete cortando pastizales, como un cuchillo desmenuzando el maíz de nuestros días, te amo como a un faldón de serpientes, como a una fruta cayendo a un río oculto del jaguar sin nombre.
Te amo amo entre un beso y un vestido blanco. Te amo como una montaña verde crecida en los pinares de la mañana, como un ahogo de un pájaro que trina al pedir su alimento. Te amo con el pie desnudo de mi infancia.
Te amo, aunque las cordilleras nunca quieran mi pronuncien mi nombre.
Mario Guzmán, México DF, 27 de noviembre 2015 ©copyriht
Fotografía Yuri Valecillo







