No era mucho pero era seguro: un pan, un amigo y un libro. Qué riqueza tan grande pero llegaste tú, y todo zozobró como una fruta resplandeciente a la orilla de un camino real. Algo me decía que no te mirara, que no te saludará. Pero todo estaba hecho.
Las alas desnudas reinaron en el viento. Ahora voy camino a casa, maltrecho. La lectura no le he terminado aún.
23nov2015.
Fotografía: Yuri Valecillo.
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